Las palomas son parte de Nueva York, pero sus excrementos dañan fachadas, letreros y equipos de aire, conllevan riesgos de salud y crean peligro de resbalones. Los nidos bloquean rejillas y canaletas. La meta no es dañar a las aves — es hacer que las superficies donde se posan no estén disponibles.
Instalamos disuasivos humanitarios — redes, púas en cornisas y exclusión — adaptados al edificio, y retiramos nidos y excrementos de forma segura. El resultado es un edificio del que las aves simplemente se van.
Señales de un problema de control de aves
- Excrementos acumulados en cornisas, letreros, equipos de aire o pasillos
- Palomas posándose en las mismas cornisas o bajo el mismo alero
- Nidos en rejillas, canaletas o detrás de letreros
Por qué Nueva York lo sufre
Las cornisas de brownstones, los letreros de tiendas, las escaleras de incendios y el HVAC de azoteas son posaderos clásicos de palomas en NYC — disuadimos sin dañar a las aves.